miércoles, 9 de abril de 2014

Cambio de chip

Georgia estaba de mal humor... Hacía tiempo que no iba a esa clase y ya casi no recordaba que algunos de su equipo de trabajo eran levemente irritantes a la hora de discutir cuestiones de tarea.
Sin embargo, al mismo tiempo, conocía su propio temperamento, por tanto, pudo retener algo su descontento. Al salir de clase, volvió a ser la payasa sonriente de los compis.
Cada vez hace una mayor distinción entre ámbito de trabajo y ámbito privado, no se ha de llevar el mal de ningún lado al otro.
Cada vez es más tolerante a todo aquello que le lleva la contraria, siempre que no infringa sus principios; se pone más en el lugar del otro.
Georgia se sentía orgullosa porque era cada vez más hábil pero la infelicidad crecía paralelamente con el orgullo.

Hacerse mayor, era doloroso.

Llorar a escondidas es lamentable pero no tener lágrimas tampoco implica valentía.

Cada vez se siente más sola pero curiosamente sonríe...
Cada vez necesita más apoyo pero huye de la gente...va a más su deseo de espacio "sólo para mi"
Cada vez percibe más falsedad pero trata de dar más amor cada momento...

Quizás necesitara un abrazo de vez en cuando para compensar su frío abrasador, como decía Quevedo.

Caminó lento y legato...levantó la cabeza en busca de estrellas...

Lenttttísimo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario